Menopausia y salud ginecológica
Los sofocos, la sequedad vaginal, las candidiasis de repetición y las alteraciones del ciclo tienen abordajes muy distintos entre sí, y no todos pasan por un medicamento. Aquí explicamos qué se dispensa sin receta en España, qué exige prescripción y valoración previa, y qué información necesita un médico antes de prescribir o de continuar una pauta.
Qué necesita receta en ginecología y qué no
En las farmacias españolas se dispensan sin receta los hidratantes y lubricantes vaginales, los suplementos con isoflavonas y la anticoncepción de urgencia. Con los antifúngicos vaginales hay que fijarse en el producto concreto: en CIMA, las presentaciones vaginales de Gine-Canesten (clotrimazol en comprimidos, cápsula y crema) figuran sin receta, mientras que las de Clotrimazol Gine-Canesmed figuran como sujetas a prescripción médica.
Requieren receta todos los medicamentos comercializados con estradiol, estriol, promestrieno o tibolona, entre ellos la terapia hormonal de la menopausia y los estrógenos vaginales, y también el fluconazol oral, el fezolinetant y los medicamentos con progesterona o con noretisterona.
La línea que separa ambos grupos no es la gravedad del síntoma sino el margen de decisión que exige el fármaco: un hidratante vaginal actúa localmente, mientras que un tratamiento hormonal sistémico obliga a revisar uno a uno los antecedentes personales y familiares. Las condiciones de dispensación y las contraindicaciones de cada medicamento figuran en su ficha técnica, publicada en CIMA, el Centro de Información online de Medicamentos de la AEMPS.
Sofocos y síntomas de la menopausia: qué opciones existen
La menopausia no es una enfermedad, pero sus síntomas pueden alterar de forma importante el descanso y la vida diaria. Los sofocos y los sudores nocturnos son los motivos de consulta más frecuentes, junto con las alteraciones del sueño, los cambios del estado de ánimo y la sequedad vaginal.
La terapia hormonal sustitutiva está autorizada para tratar los síntomas del déficit de estrógenos en mujeres posmenopáusicas, y su indicación depende del tiempo transcurrido desde la última regla, de la edad, de si se conserva el útero y de los antecedentes personales y familiares; no es una decisión automática ni universal, porque hay situaciones en las que está contraindicada.
También hay opciones sin hormonas. Con receta, el fezolinetant (Veoza) está autorizado para los síntomas vasomotores de moderados a graves asociados a la menopausia; su ficha técnica exige un análisis de la función hepática antes de empezar y cada mes durante los tres primeros meses, y lo contraindica con los inhibidores moderados o potentes del CYP1A2 y en el embarazo.
Para la sequedad vaginal aislada hay tratamientos de aplicación local: hidratantes y lubricantes sin hormonas y, con receta, estrógenos vaginales de dosis baja, como el gel de estriol Blissel, que según su ficha técnica actúa localmente y tiene una absorción sistémica mínima.
Y hay medidas sin medicamentos que pueden ayudar con los sofocos, como evitar los desencadenantes conocidos, mantener actividad física regular y cuidar la higiene del sueño. Las repasamos con más detalle en el artículo sobre los sofocos de la menopausia.
Terapia hormonal: qué valora el médico antes de indicarla
Antes de plantear una terapia hormonal el médico revisa los antecedentes de cáncer de mama o de endometrio, la historia de trombosis venosa o embolia pulmonar, la enfermedad hepática, el sangrado vaginal sin estudiar, la tensión arterial, el tabaquismo y los antecedentes familiares relevantes. También comprueba que las revisiones ginecológicas y el cribado que corresponden por edad estén al día. Con todo eso decide si la terapia está indicada, en qué forma y por cuánto tiempo; nada de ello puede resolverse a partir del síntoma aislado.
La ficha técnica de Estradot, un parche de estradiol, lo concreta: la terapia hormonal sustitutiva solo debe iniciarse cuando los síntomas afectan negativamente a la calidad de vida, exige antes una historia clínica completa, personal y familiar, con la exploración que esta indique, y el balance de riesgos y beneficios debe revisarse al menos una vez al año, manteniendo el tratamiento solo mientras los beneficios superen a los riesgos y con la dosis mínima eficaz durante el menor tiempo posible.
Entre sus contraindicaciones figuran el cáncer de mama actual, previo o sospechado, los tumores malignos dependientes de estrógenos, la hemorragia vaginal no diagnosticada, la hiperplasia de endometrio no tratada, el tromboembolismo venoso actual o previo, los trastornos trombofílicos conocidos, la enfermedad tromboembólica arterial activa o reciente y la enfermedad hepática aguda.
Una vez que la pauta está establecida por un médico y la mujer la tolera bien, la continuidad de la prescripción es un supuesto distinto y más sencillo, que sí admite una valoración por cuestionario con la documentación adecuada.
Candidiasis vaginal: por qué se repite
Un primer episodio de candidiasis con síntomas típicos suele responder a un antifúngico vaginal, y algunos, como Gine-Canesten, se dispensan sin receta. Su ficha técnica los indica en la candidiasis vulvovaginal no complicada, no los recomienda en mujeres con las defensas bajas, por ejemplo con diabetes, y pide consultar a un médico si los síntomas empeoran o siguen pasados 3 días.
El problema aparece cuando los episodios se repiten varias veces al año. En esa situación hay tres posibilidades que solo pueden distinguirse mediante exploración y cultivo: que no sea candidiasis sino otra cosa con síntomas parecidos, como una vaginosis bacteriana o una dermatitis vulvar; que sea una especie de cándida menos sensible al tratamiento habitual; o que exista un factor que la favorezca, como una diabetes mal controlada o determinados tratamientos.
Por eso las candidiasis de repetición no se resuelven encadenando tratamientos por cuenta propia: hay que estudiarlas. El fluconazol oral, que a veces se plantea en esos casos, requiere receta; su ficha técnica lo indica en la candidiasis vaginal aguda o recurrente cuando la terapia local no es apropiada, y contraindica combinarlo con algunos medicamentos que prolongan el intervalo QT. La guía sobre la candidiasis vaginal explica cómo reconocerla y cuándo consultar.
Alteraciones del ciclo: cuándo hay que estudiarlas
Un ciclo que cambia de forma persistente es un dato clínico, no un inconveniente que se corrija sin más. Merecen estudio la ausencia de regla fuera del embarazo, el sangrado muy abundante o prolongado, el sangrado entre reglas, el sangrado después de la menopausia y el dolor menstrual que impide la actividad habitual.
Detrás puede haber causas hormonales, tiroideas, uterinas o de otro tipo, y el tratamiento depende por completo de cuál sea. La valoración incluye habitualmente una exploración ginecológica, una analítica y, según el caso, una ecografía. Ninguna de esas pruebas puede sustituirse por un formulario, y con un cuestionario no se estudian ni se diagnostican alteraciones del ciclo: la vía adecuada es su médico de cabecera o una consulta de ginecología. Un sangrado después de la menopausia debe consultarse siempre y sin demora.
Lo que no valoramos a distancia
La valoración se hace por escrito: usted rellena un cuestionario clínico y el médico lo lee después, sin videollamada, sin llamada telefónica y sin chat en directo. Ese formato no sirve para el inicio de una terapia hormonal, para el estudio de un sangrado, para diagnosticar una candidiasis de repetición ni para nada que exija exploración ginecológica, citología o ecografía.
Tampoco sustituye a los programas de cribado de cáncer de cuello de útero y de mama que ofrecen las comunidades autónomas y a los que conviene acudir cuando le citen. Decirlo por adelantado evita que alguien pague una valoración que no va a resolver su motivo de consulta.
Lo que sí puede revisar el médico es la continuidad de una prescripción que ya tiene, con su informe y su última receta, y un tratamiento nuevo cuando el problema no requiere exploración y se puede valorar con el cuestionario. La anticoncepción hormonal tiene su propio servicio, que explicamos en la página de anticoncepción.
Continuar un tratamiento: qué documentación pedimos
Para valorar la renovación de un tratamiento ginecológico ya establecido, el médico necesita el informe o la prescripción anterior con el nombre exacto del medicamento y la pauta, la fecha de inicio, sus antecedentes personales y familiares relevantes, la medicación que toma actualmente y las últimas revisiones o analíticas de las que disponga. Con esa información revisa el caso y decide, y si le falta algún dato se lo pedirá.
El servicio cubre la valoración médica; el medicamento se paga aparte en la farmacia. Cuando la valoración es favorable y el médico emite la receta, la recibe en PDF por correo electrónico y puede presentarla en su farmacia junto con su documento de identidad; la decisión de dispensar corresponde al farmacéutico.
Cuándo consultar y cuándo es urgente
Acuda a urgencias o llame al 112 ante un sangrado vaginal muy abundante que empape varias compresas en una hora, un dolor abdominal intenso de aparición brusca, fiebre alta con dolor pélvico, dolor o hinchazón en una pierna, dolor torácico o dificultad para respirar (sobre todo si toma tratamiento hormonal), o cualquier sangrado durante el embarazo.
Consulte sin demora, aunque no sea una urgencia, si aparece sangrado después de la menopausia, si nota un bulto en la mama o cambios en la piel o el pezón, o si tiene un flujo con mal olor y fiebre. Ninguno de estos cuadros se valora con un cuestionario.
Y merecen una consulta programada, sin resignarse a ellos, la sequedad vaginal que provoca dolor con las relaciones, la incontinencia de orina que limita la vida diaria y los sofocos que impiden dormir de forma reiterada.
Autoría y revisión médica
Texto elaborado por MEDINOW Sp. z o.o. y revisado por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), que valora las solicitudes del servicio. Las condiciones de dispensación proceden del registro CIMA de la AEMPS, y las indicaciones, contraindicaciones y controles que citamos, de las fichas técnicas de Estradot, Veoza, Blissel, Gine-Canesten y Diflucan enlazadas al pie. Si un dato de esta página no coincide con la ficha técnica de su medicamento, prevalece la ficha técnica.
¿El fluconazol se vende sin receta?
No. En CIMA, todas las presentaciones comercializadas de fluconazol figuran como sujetas a prescripción médica. Sin receta se dispensan algunos antifúngicos vaginales, como las presentaciones de Gine-Canesten (clotrimazol), indicadas en la candidiasis vulvovaginal no complicada; otras presentaciones de clotrimazol vaginal sí requieren receta. El fluconazol tiene además interacciones relevantes: su ficha técnica contraindica combinarlo con algunos medicamentos que prolongan el intervalo QT, como la cisaprida, la pimozida o la eritromicina.
¿La terapia hormonal es segura?
No hay una respuesta única: su balance entre beneficio y riesgo depende de la edad, del tiempo transcurrido desde la menopausia, de si se conserva el útero y de los antecedentes personales y familiares. Hay situaciones en las que está contraindicada, como el cáncer de mama o una trombosis venosa actual o previa. Por eso la indicación inicial exige una valoración presencial, y la ficha técnica de Estradot pide revisar el balance de riesgos y beneficios al menos una vez al año.
¿Hay tratamientos para los sofocos sin hormonas?
Sí. Además de las medidas de estilo de vida, hay medicamentos sin hormonas con receta, como el fezolinetant (Veoza), autorizado para los síntomas vasomotores de moderados a graves asociados a la menopausia, como los sofocos. Su ficha técnica pide un historial médico completo y análisis de la función hepática antes de empezar y durante los tres primeros meses.
¿Funcionan las isoflavonas?
Los suplementos con isoflavonas se venden sin receta y algunas mujeres notan mejoría. Que sean de origen vegetal no significa que sean inocuos: pueden interaccionar con otros tratamientos y no están indicados en cualquier situación. Coménteselo a su médico antes de empezar, sobre todo si tiene antecedentes de cáncer de mama.
¿Por qué se me repite la candidiasis?
Las causas más habituales son tres: que no sea candidiasis sino otro cuadro con síntomas parecidos, que la especie implicada responda peor al tratamiento habitual o que exista un factor que la favorezca, como una diabetes mal controlada. Distinguirlas exige exploración y cultivo. Encadenar tratamientos por cuenta propia retrasa el diagnóstico, así que lo indicado es una consulta ginecológica presencial.
¿Se puede consultar ginecología online?
Sí, pero en este servicio solo para continuar una prescripción ya establecida por un médico o para un tratamiento nuevo cuando el problema se puede valorar con el cuestionario; la anticoncepción hormonal tiene su propio servicio. No se estudian sangrados, no se inician terapias hormonales de la menopausia ni se valora nada que necesite exploración ginecológica o ecografía. Todo se hace por escrito, con un cuestionario que lee el médico, sin videollamada ni llamada telefónica.
- Ficha técnica de Estradot 25 microgramos/24 horas parche transdérmico (estradiol), secciones 4.1 a 4.4 (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Veoza 45 mg comprimidos recubiertos con película (fezolinetant), secciones 4.1, 4.3 y 4.4 (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Blissel 50 microgramos/g gel vaginal (estriol), secciones 4.1, 4.4 y 4.5 (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Gine-Canesten 500 mg comprimido vaginal (clotrimazol), secciones 4.1 y 4.4 (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Diflucan 150 mg cápsulas duras (fluconazol), secciones 4.1 y 4.3 (CIMA, AEMPS)
- Real Decreto 1718/2010, de receta médica y órdenes de dispensación, artículo 15 bis (BOE)